El apoyo solidario no tiene distancia ni fronteras
Cada amanecer es un reto diferente para los miembros de Familias Unidas en Acción en su compromiso de acompañar a las familias en el proceso ya sea de adaptación a la nueva cultura de este país porque acaban de llegar, de recuperación por la pérdida de recursos provocada por enfermedad, discapacidad o desastres naturales, o de resistencia por las constantes violaciones a los derechos humanos y laborales por el hecho de no hablar el idioma o no tener un estatus legal definido. En cualquiera de los casos descritos la organización muestra su solidaridad con los más vulnerables, madres solteras, personas de la tercera edad, niños, etc..
El jueves 20 de Octubre, Leticia Casildo directora de la organización tuvo la oportunidad de recorrer una vez más, pero ahora en compañía de miembros del proyecto Ida-Relief de la Iglesia Episcopal Ministerio Latino algunas de las áreas afectadas de Houma, Louisiana donde vive mucha comunidad centroamericana. A un año del paso de IDA, los rastros de lo que el viento y la lluvia se llevaron siguen visibles.
“ Fuimos de los primeros en llegar a este sector, con el apoyo de otra organización les trajimos comida caliente y material de limpieza” comentó Leticia mientras caminaba por las calles polvorientas y sin pavimentar en uno de los sectores de casas trailers.
– ¿Por qué Houma? Ya sea en autobús, taxi o vehículo particular es un recorrido de 58 millas o lo que equivale en tiempo a 1 hora con 3 minutos, tiempo promedio para aquellos conductores que manejan a velocidad prudente. En la actualidad, Houma es un centro de productos del mar, de madera y cuenta con industrias que refinan y envían petróleo, gas natural, azufre y azúcar de producción local. La ciudad se destaca por sus numerosas vías fluviales, y en los alrededores hay muchas casas de la época anterior a la guerra. En el censo del 2020, su población repuntó a 33.406. Houma tiene muchas áreas no incorporadas que son adyacentes a la ciudad, la más grande, Bayou Cane, una zona urbanizada a la que los lugareños suelen referirse como parte de Houma, pero no está incluida en los recuentos del censo de la ciudad, y es un lugar designado por el censo por separado. Si la población de los lugares urbanizados designados por el censo se incluyera con la de la ciudad de Houma, el total superaría los 60.000 residentes.
Quizá esta podría ser una de las múltiples razones que hace vulnerables a los residentes en esta zona de Louisiana, donde la información sobre recursos en español escasea. Son unos pocos los que se dedican al trabajo social y comunitario en el área. La mayoría tiene que viajar a New Orleans en busca de apoyo, o las organizaciones como es el caso de Familias Unidas en Acción tienen que venir para brindar la asistencia y el acompañamiento.
El huracán IDA, no solo dejó más caos, los vientos huracanados se ensancharon con muchas de las estructuras habitacionales que no están diseñadas para hacer vida permanente pero que por su precio y facilidad de adquisición es el hogar por excelencia de muchos hispanos en Houma. El huracán reveló la fragilidad del gobierno local de atender las necesidades de hispanoparlantes. En el recorrido visitamos a Tochico, hondureña, nos recibió con mucha alegría en su traila aún con daños estructurales, mientras alimentaba a sus nietos le contó a los visitantes los daños que sufrió, pero como con fe sigue en pie arreglando de a poquitos su hogar.
Fue una experiencia única, 14 meses después del paso del huracán IDA todavía se respira destrucción, tristeza, abandono. Muchas familias aún no terminan de reparar sus hogares, otros han tenido que abandonarlos y acomodarse con amigos o familiares y en el peor de los casos están los que se quedaron sin nada.
“Tenemos que estar con las familias donde sea que nos necesiten” explicaba Leticia a sus acompañantes. – Aunque la base de Familias Unidas en Acción es New Orleans sus brazos de ayuda se extienden donde haya personas en necesidad. Razón por la cual en busca de recursos Casildo invitó a los encargados del programa Ida Relief de la iglesia Episcopal para conocer de primera mano las necesidades de los residentes de esta zona.



